Mendoza: Niñez sin Chagas


Esta campaña surge al inicio de la gestión como parte de las políticas públicas planteadas a fin de lograr una Mendoza sin Chagas. Participaron la ministra de Salud, Ana María Nadal; Fernando Basualdo, director del hospital; Monica Rinaldi, directora de Maternidad e Infancia, y Fernanda Sabadin, directora de la Región Metropolitana Sur del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes entre otros.

Se realizó esta mañana la presentación de la campaña “Por una Niñez sin Chagas”. Forma parte de las políticas públicas planteadas para Mendoza, en esta gestión en materia de Salud, buscando lograr una Mendoza libre de esta enfermedad, según explicó la ministra de Salud, Ana María Nadal. “Cuando empezamos esta gestión sin saber del coronavirus, uno de los grandes objetivos que nos planteamos fue la lucha contra el Chagas. Somos sociedades en desarrollo, tenemos los recursos para tratar este flagelo y mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados”, sostuvo Nadal.

“Lo que buscamos desde la gestión es mejorar la calidad de vida de todos los mendocinos, a través de políticas públicas, como esta campaña que se está presentando hoy”, resaltó la ministra. Luego explicó: “Estamos presentando estas jornadas de capacitación con el quipo de salud de las maternidades y neonatologías. Esto lo hacemos porque principalmente en Mendoza la transmisión se da manera vertical de madres a hijos”.

En tanto, Monica Rinaldi, directora de Maternidad e Infancia, afirmó: “Hemos decidido empezar la campaña en este hospital. Desde 2006 nuestra provincia no registra notificación de Chagas vectorial. Por lo tanto, hay que trabajar fuertemente de la transmisión vertical, en las mujeres de edad fértil y con esto sabemos que vamos a proteger al niño”.

Buscando el diagnóstico a tiempo para evitar complicaciones a futuro, la directora remarcó que “con un poco de esfuerzo y compromiso de todo el personal de salud, se puede lograr la prevención y la detección temprana”.

En este punto, la funcionaria se refirió a la campaña que se inicia este mes: “En primera instancia, un fuerte trabajo en las maternidades y los centros de salud; luego, la detección primaria trabajando en conjunto con los laboratorios, para hacer el seguimiento correcto de los pacientes y tratarlos”.

Por su parte, Fernando Basualdo, director del hospital, acentuó su compromiso para comenzar con esta campaña. “Este magnífico proyecto se enfoca en la prevención, porque en salud es lo más importante, para que la gente adquiera hábitos y conductas de cuidados, de manera de poder atacar el problema antes de que surja”, sostuvo. Y, al igual que Rinaldi, subrayó la importancia de la “detección y el tratamiento para darle mejor calidad de vida al paciente”, al tiempo que destacó “el gran equipo de trabajo que se ha conformado”.

Chagas

La enfermedad de Chagas es una afección endémica del continente americano que afecta a miles de personas. Se transmite a través de la vinchuca, insecto que provoca que ingrese en el organismo humano el agente infeccioso llamado Trypanosoma cruzi. La enfermedad afecta el corazón y otros órganos y se desarrolla progresivamente, durante mucho tiempo, hasta presentar síntomas graves si no es tratada adecuadamente.

Su importante incidencia en la salud de la población ha determinado que los Estados nacional y provincial, a través de sus organismos pertinentes, realicen constantes campañas de difusión para alentar el exterminio de la vinchuca y detectar tempranamente la enfermedad.

La vinchuca

Es un insecto que en su etapa adulta puede llegar a tres centímetros de longitud. Se alimenta con la sangre de mamíferos, entre los que se incluye por supuesto el ser humano. En alguno de los procesos de absorción de sangre puede contagiarse con el Trypanosoma cruzi existente en algún portador. El virus se aloja en el tracto digestivo del insecto.

El contagio

El contagio al ser humano no se produce por la picadura en sí sino cuando la vinchuca succiona la sangre y defeca en el mismo lugar. El afectado, al rascarse, introduce involuntariamente esa materia en la pequeña herida llevándola al torrente sanguíneo. Pero también se puede transmitir a través del embarazo y el parto.

Sintomas

El mal de Chagas presenta síntomas muy poco especificos, generalmente similares a otras enfermedades. Estos son: fiebre durante varios días, diarrea, vómitos, cefalea, irritabilidad, cansancio y falta de apetito.

Ante la menor sospecha de contagio, es necesario que la persona se someta a los exámenes correspondientes y a análisis de sangre. También es útil examinar a la madre del presunto afectado para determinar si la enfermedad no se ha trasmitido por vía perinatal.

Uno de los síntomas que siempre se asocia con el contagio es el llamado “ojo en compota”, que es la hinchazón de los tejidos cercanos al ojo hasta casi impedir totalmente la visión. Esto es un síntoma pasajero que se produce porque la picadura se hizo cerca de los ojos, pero el Chagas se adquiere en cualquier lugar de la piel que sea afectada.

Si bien la afección interesa a varios órganos, es en el músculo cardíaco donde las consecuencias pueden ser más graves. El tripanosoma infecta las células del corazón y en el transcurso de 15 a 20 años produce una dilatación del órgano con su consecuente debilitamiento en una función tan esencial como es la de llevar la sangre a todo el organismo.

Lucha contra el Chagas

Para contribuir a la lucha contra el Chagas es necesario saber que la vinchuca habita los espacios donde no se realiza limpieza ni se remueven los elementos con frecuencia, generalmente en los rincones y en los intersticios de techos y aleros. Si bien es más frecuente su presencia en zonas rurales, crece su presencia en zonas urbanas. Una forma eficiente de combatirla es revisar siempre esos lugares señalados y examinar si no hay presencia directa del insecto y si se encuentran sus huevos.

La higiene permanente es uno de los mejores antídotos para esta enfermedad.

Esta enfermedad está causada por el Trypanosoma cruzi. Cuando una vinchuca infectada con este parásito pica a una persona para alimentarse de su sangre, defeca y deposita los parásitos en la piel. Al rascarse la picadura, la persona los introduce en su cuerpo. De lo contrario, si la vinchuca no está infectada, no se enferma.

Transmisión vertical

Otra forma de contraer Chagas es por transmisión vertical, cuando una mujer que tiene la enfermedad se la transmite a su bebé durante el embarazo. Generalmente los niños, niñas y adolescentes no presentan síntomas, pero pueden desarrollar un cuadro febril prolongado, aumento del tamaño de hígado y bazo y diarreas.

El 30% de los infectados pasa a la forma crónica de la enfermedad de Chagas, con daños en el corazón y/o en el sistema digestivo.

Es común que esta enfermedad pase inadvertida, al menos inicialmente, por no presentar  síntomas hasta que sobrevienen las complicaciones.

El análisis de sangre es el único modo de detectar si la persona está infectada para que pueda recibir el tratamiento. Se realiza en hospitales y centros de salud públicos de toda la provincia. Una vez diagnosticado, el paciente debe seguir un tratamiento que consiste en la toma diaria durante 2 meses de un medicamento que elimina los parásitos. El tratamiento es gratuito y debe ser indicado por un médico.

Chagas y embarazo

En Argentina, el análisis de Chagas forma parte de los controles prenatales de rutina.

El Chagas no afecta el normal desarrollo del embarazo, no causa malformaciones, ni es razón de interrupción de la lactancia.

A los hijos de mujeres con diagnóstico de Chagas también se les debe realizar el análisis para comprobar si están infectados.

Control y vigilancia

Desde Zoonosis indicaron que para prevenir la enfermedad de Chagas se deben eliminar a las vinchucas de las casas. Por eso es muy importante:

• Mantener lo más ordenada posible la vivienda y sus alrededores.

• Ventilar diariamente camas y catres.

• Limpiar detrás de los muebles y objetos colgados de las paredes.

• Mover y revisar las cosas amontonadas lo más frecuente posible.

• Construir los corrales con alambre.

• Tapar las grietas y los agujeros de las paredes y techos.

• Poner los gallineros y corrales lo más lejos posible de la vivienda, para que no entren a la casa las vinchucas que están instaladas en estos lugares.

• Si el techo es de paja, hay que revisarlo. Si es posible, cambiarlo una vez al año.

Fuente: Prensa Gobierno de Mendoza

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.