El saludo de Francisco a los atletas de los Juegos Paralímpicos en Tokio

Audiencia General del Papa: 25 de agosto de 2021.

Al final de la audiencia general del miércoles 25 de agosto en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Papa Francisco saludó a los atletas que participan en los Juegos Paralímpicos de Tokio, que comenzaron el martes. De esta manera, el Santo Padre rindió homenaje a mujeres y hombres que son un ejemplo para todos. El Pontífice también dedicó un recuerdo especial a las víctimas y a las comunidades de Accumoli y Amatrice, en Italia, que hace cinco años sufrían un gran terremoto que devastó la región.

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«Saludo a los atletas y les doy las gracias porque ofrecen a todos un testimonio de esperanza y coraje. De hecho, muestran cómo el compromiso con el deporte ayuda a superar dificultades aparentemente insuperables». Son las palabras del Papa Francisco al final de su audiencia general de hoy.

Los Juegos Paralímpicos de Tokio, que comenzaron el martes 24 de agosto, se prolongarán hasta el 5 de septiembre. Reúnen a 4.000 atletas de 133 países para competir en 22 disciplinas de forma adaptada a los diferentes tipos de discapacidad de los participantes. Los primeros Juegos Paralímpicos se celebraron en 1960.

Hace cinco años, el terremoto de Amatrice

Asimismo, dirigiéndose a los fieles de Montegallo presentes en la Audiencia, el Santo Padre dedicó un recuerdo especial a las víctimas y a las comunidades de Accumoli y Amatrice, que hace cinco años sufrían un gran terremoto que devastó la región.

 

«Queridos hermanos y hermanas, vuestra presencia me da la oportunidad de dirigir mi pensamiento a las víctimas y a las comunidades del centro de Italia, incluidas Accumoli y Amatrice, que han sufrido las duras consecuencias de ese evento sísmico. Con la ayuda concreta de las Instituciones, es necesario dar pruebas de ‘renacimiento’ sin dejarse abatir por la desconfianza», añadió el Pontífice.

«Insto a todos a seguir adelante con esperanza. Ánimo», concluyó.

Cabe recordar que el 4 de octubre de 2016, unas semanas después de la catástrofe provocada por el sismo, el Papa Francisco realizó una visita sorpresa a las zonas afectadas, entre ellas Amatrice, Accumoli, Arquata y Pescara del Tronto, antes de acudir a San Pellegrino di Norcia. Esta visita estuvo marcada por la oración, la cercanía, las palabras de consuelo a las poblaciones afectadas y el estímulo para mirar al futuro.