El Instituto Leloir y la pandemia

Conocé todos los aportes que nuestros investigadores generaron.

2020: Un año de nuevos desafíos

 

Este año quedará grabado en nuestra memoria. La dolorosa pandemia nos tomó de sorpresa, desorganizó nuestras vidas y lamentablemente se cobró muchas vidas.

Pero también lo recordaremos por razones positivas. Demostramos una rápida capacidad de respuesta para contribuir de manera eficaz con el control de la pandemia a nivel nacional. Pusimos a disposición toda la infraestructura  y en tiempo récord el grupo de Andrea Gamarnik junto con  Julio Caramelo y Marcelo Yanovsky desarrollaron COVIDAR, los primeros kits serológicos argentinos para Covid-19 aprobados por ANMAT. En diciembre se superó la producción de más de 1 millón de determinaciones de estos  test y se distribuyeron 800 mil a más de 70 hospitales y clínicas del país.

Estas herramientas están disponibles para las autoridades de salud, nacionales, provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires y en el marco de varios convenios celebrados con instituciones públicas y privadas han permitido evaluar la evolución de la pandemia, controlar la transmisión en barrios, cuidar el personal de la salud, hacer la vigilancia en personal de geriátricos y residencias y seleccionar plasma de convalecientes con fines terapéuticos. Otros proyectos que están en marcha y que involucran los tests serológicos COVIDAR ayudarán a entender en estudios clínicos cómo es la respuesta inmune en personas infectadas con el nuevo coronavirus y también en aquellas que han sido vacunadas para prevenir la enfermedad provocada por este virus.

Otra de las iniciativas para destacar fue la puesta en funcionamiento, en el mes de septiembre, del Laboratorio de Serología Asistencial en el que investigadores, becarios y personal de apoyo a la investigación trabajan de manera incesante para procesar muestras (más de 17 mil hasta fines de diciembre) de modo tal de contribuir con el control de la transmisión del coronavirus en geriátricos, en personal de salud, y en otras instituciones. En esta línea, nuestra fundación y el PAMI, firmaron un convenio para cuidar a su personal con el fin de garantizar una asistencia médica integral a las personas mayores en el contexto de la pandemia.

También nos alegra comunicar que nuestra fundación colaboró en las fases iniciales del suero equino anti Covid-19 (proyecto liderado por Inmunova y aprobado por ANMAT)  que demostró ser seguro y evidenció beneficio clínico en pacientes adultos con enfermedad moderada a severa.

Otros grupos de investigación de nuestra institución también se han embarcado en proyectos cuyo objetivo es generar herramientas para prevenir o diagnosticar Covid-19.  Los resultados que han obtenido son promisorios y esperamos contar pronto buenas noticias respecto a estos desarrollos.

Este año también fue muy especial porque se cumplió el 50º aniversario de la entrega del premio Nobel de Química a Luis Federico Leloir, quien fundó y dirigió nuestra institución por más de cuatro décadas. Leloir dejó un instituto en marcha con visión de futuro en sus líneas de investigación y con vocación de brindarse para resolver problemas de la sociedad, como bien lo demostraron las herramientas desarrolladas por científicos de nuestra institución para mitigar la pandemia.

Hay que destacar que, a pesar de las dificultades, los laboratorios también avanzaron de diferentes maneras con sus proyectos y actividades académicas. Entre ellas, concretaron el último paso de toda investigación como es la publicación científica.  Se publicaron los hallazgos de 85 estudios muy relevantes sobre cáncer, neurociencias, enfermedades infecciosas y biología vegetal en revistas de gran prestigio internacional. 

2020 también fue prolífico en materia de premios y distinciones que reflejan el alto nivel de excelencia académica de nuestros investigadores. Daiana Capdevila ganó el Premio Beca L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” por un  proyecto que apunta a monitorear el agua que consumen los habitantes de la Cuenca Matanza- Riachuelo. Y por sus estudios sobre bacterias multirresistentes a antibióticos, obtuvo el Premio Internacional Ben Barres que otorga “eLife”, una organización sin fines de lucro fundada por el Instituto Médico Howard Hughes, de Estados Unidos; la Sociedad Max Planck, de Alemania; y el Wellcome Trust, del Reino Unido.

Por su parte, el Centro Internacional ICGEB, con sede en Trieste, Italia, distinguió a José Manuel Estévez por sus estudios dirigidos a mejorar la producción de semillas y el rendimiento de cultivos en suelos salinos y escasos de agua en el contexto del cambio climático. Y Fernanda Ceriani obtuvo un prestigioso subsidio internacional del NIH de Estados Unidos para impulsar sus estudios sobre el reloj biológico.

Es momento de agradecer a todos los colaboradores de la Fundación por el compromiso y la excelente disposición para seguir con sus tareas de apoyo a la investigación en un año tan complicado.

Tenemos muchos desafíos por delante. Los logros conseguidos durante este difícil año fueron posibles gracias al apoyo de organismos públicos de ciencia y al generoso aporte de socios, fundaciones benefactoras  y donantes que confían en nuestra labor. Su aporte es clave para realizar ciencia de calidad y formar nuevas generaciones de científicos imprescindibles para el desarrollo de nuestro país.

Queda mucho por hacer. Mientras avanzamos con nuestras líneas habituales de investigación, seguiremos trabajando para cooperar con el control de la pandemia. Una serie de vacunas y estrategias terapéuticas ya disponibles y otras en desarrollo a nivel local e internacional nos dan esperanza para superar esta emergencia sanitaria. Mientras tanto, sigamos cuidándonos entre todos.

Ángeles Zorreguieta
Directora de la FIL

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