Controversias por nombramiento en Academia por la vida

En un comunicado publicado en su sitio web, bajo el título “Declaración sobre reciente nombramiento para la Pontificia Academia para la Vida”, la FIAMC se refirió a la incorporación de Mariana Mazzucato, economista atea, y señaló que “desafortunadamente” la nueva integrante nombrada por el Papa Francisco “ha expresado sus puntos de vista favorables al aborto provocado abiertamente en las redes (sociales)”.

El 15 de octubre, el Papa Francisco nombró a Mariana Mazzucato como nueva miembro de la Pontificia Academia para la Vida.

Entre otros nombramientos anunciados ese día, que incluyen a dos rabinos y varios musulmanes, también se designó a Mons. Philippe Bordeyne, teólogo crítico de la Humanae vitae de San Pablo VI que ha justificado alguna forma de bendición para las parejas homosexuales, como integrante del Consejo Directivo de la Pontificia Academia.

El 19 de octubre, el Dr. José María Simón Castellví, presidente emérito de la FIAMC, criticó el continuo nombramiento de “académicos abortistas, defensores de la eutanasia en algún grado o detractores de la Humanae vitae” como miembros de la Pontificia Academia para la Vida, y lamentó que “alguien convenció al Santo Padre de ello”.

En un artículo titulado “Academia para la Vida: ¡No me puedo callar más!”, el Dr. Simón Castellví dijo que estos nombramientos son “justo lo contrario de lo que deseaba Juan Pablo II”, y advirtió que van en contra “de lo que es razonable para el bien de la Iglesia peregrinante en esta tierra”.

Ese mismo día, la Pontificia Academia para la Vida publicó un comunicado defendiendo los nombramientos, diciendo que es necesario incluir “a mujeres y hombres con experiencia en varias disciplinas y de diferentes orígenes, para un constante y fructífero diálogo interdisciplinario, intercultural e interreligioso”.

En su reciente mensaje, los médicos católicos de todo el mundo señalaron que la FIAMC “reconoce que, según los nuevos estatutos de la Academia de 2016, ‘los académicos son seleccionados, sin importar su religión’, con base en su ‘calificación académica, integridad profesional comprobada, experiencia profesional y servicio leal en la defensa y promoción del derecho a la vida de toda persona humana’”.

“Los miembros de la Academia deben ‘promover y defender los principios relativos al valor de la vida y la dignidad de la persona humana, interpretados de manera conforme al Magisterio de la Iglesia’”, precisaron los médicos católicos

Además, recordaron que “se puede revocar la membresía de un académico ‘en el caso de una acción o declaración pública y deliberada manifiestamente contraria a [dichos] principios, o gravemente ofensiva a la dignidad y credibilidad de la Iglesia Católica y de la Academia misma’”.

Fuente: ACI Prensa